Muchos entran directo al gráfico técnico sin revisar el contexto macro primero, y por eso les toma por sorpresa un movimiento fuerte. Antes de abrir cualquier operación reviso, en orden: los bonos del Tesoro a 10, 20 y 30 años, el petróleo y el oro. Son termómetros de expectativa y de aversión al riesgo — si suben los bonos a largo plazo, hay algo que preocupa al mercado; si sube el oro con fuerza, hay búsqueda de refugio.


Con ese contexto ya armado, recién ahí reviso los índices — S&P 500, Nasdaq, Dow Jones — para ver si el movimiento técnico coincide con lo que el resto del mercado está diciendo o va en contra.


La gestión no empieza en el gráfico de entrada. Empieza revisando qué está haciendo el resto del tablero.


¿Ustedes revisan el contexto macro antes de entrar, o van directo al gráfico del activo?